El Banco Central Europeo subió el jueves 10 de septiembre sus tres tipos de referencia en 25 puntos básicos: el tipo de la facilidad de depósito quedó en el 2,5%, el de las operaciones principales de financiación en el 2,65% y el de la facilidad marginal de crédito en el 2,90%. Es la segunda subida del año y los nuevos niveles empezaron a aplicarse el 16 de septiembre. La decisión responde a una inflación que sigue por encima del objetivo del 2%, presionada en parte por el encarecimiento del petróleo derivado del conflicto entre Estados Unidos e Irán.

El movimiento ya se nota en los productos de ahorro. Varios bancos digitales que operan en España pagan intereses cercanos o por encima del nuevo tipo del BCE sin pedir nómina domiciliada, con ofertas de entre el 2,5% y el 3% TAE según la entidad. Con nómina domiciliada, algunas ofertas llegan hasta el 5% TAE, aunque suelen ser promociones a plazo limitado.

Las cuentas remuneradas suelen moverse con cierto rezago respecto al tipo oficial: cuando el banco central sube, los bancos tardan algunas semanas en trasladarlo a sus productos, y cuando baja, lo hacen mucho más rápido. Para quien mantiene ahorro líquido, esto vuelve más relevante comparar ofertas antes de dejar el dinero en una cuenta corriente que no paga interés.

En Estados Unidos, la Reserva Federal mantiene sus tipos en el rango del 3,50%-3,75% mientras evalúa el impacto del petróleo caro sobre la inflación. La combinación de tipos altos a ambos lados del Atlántico y un crudo que sigue subiendo mantiene la presión sobre los bancos centrales para no bajar la guardia en los próximos meses.

Este contenido es informativo y no constituye asesoría financiera ni una recomendación de inversión. Los datos de mercado corresponden a la fecha indicada y pueden haber cambiado.

Fuentes: Banco Central Europeo, El Economista, The Objective y Raisin (10 a 16 de septiembre de 2026).