La Reserva Federal de Estados Unidos dejó su tasa de referencia sin cambios en el rango de 3.50%-3.75% a fines de agosto y vuelve a reunirse el 15 y 16 de septiembre. Antes de esa cita se publican dos datos de agosto que el mercado considera determinantes: el índice de precios al productor el jueves y el índice de precios al consumidor el viernes.

Las expectativas están más divididas de lo habitual. Con la inflación todavía pegajosa —las proyecciones la sitúan en torno al 2.5% para fin de año, por encima del objetivo del 2%— y tras el discurso de línea dura de la Reserva Federal en el simposio de Jackson Hole de finales de agosto, una parte del mercado no descarta incluso una subida de 25 puntos base. En sentido contrario, algunas firmas de inversión pasaron a anticipar un recorte, y una de ellas llegó a plantear una rebaja de 50 puntos base.

El reciente repunte del petróleo complica la lectura, porque añade presión inflacionaria en un momento en que el mercado laboral estadounidense da señales mixtas. Esta semana, los rendimientos de los bonos del Tesoro subieron a la espera de los datos. La decisión y el tono del comunicado tendrán efecto directo sobre el dólar y, por esa vía, sobre las monedas y las bolsas de América Latina.

Este contenido es informativo y no constituye asesoría financiera ni una recomendación de inversión. Los datos de mercado corresponden a la fecha indicada y pueden haber cambiado.

Fuentes: Trading Economics, Yahoo Finance y FXStreet (5 a 9 de septiembre de 2026).