Este aviso resume los riesgos generales asociados a la inversión y a la operativa con productos financieros. No es exhaustivo respecto de cada producto concreto ni sustituye la documentación oficial de cada instrumento (folletos, documentos de datos fundamentales, contratos y condiciones del intermediario), que debes leer antes de contratar. Ante cualquier duda, consulta con un asesor financiero registrado ante la CNMV.
1. Naturaleza del contenido de este sitio
Baremus publica información, noticias y material educativo sobre mercados y finanzas. Nada de lo que aparece en el sitio —artículos, guías, glosario, gráficos, datos de mercado, ejemplos o comparativas— constituye asesoramiento financiero, fiscal o legal, ni una recomendación personalizada de compra, venta o mantenimiento de ningún activo. No conocemos tu situación patrimonial, tus objetivos ni tu tolerancia al riesgo, de modo que ningún contenido está adaptado a tu caso. Las decisiones que tomes son de tu exclusiva responsabilidad.
2. Riesgo de pérdida de capital
Todo instrumento financiero con expectativa de rendimiento lleva aparejado un riesgo de pérdida. Puedes recuperar menos de lo que invertiste y, en el peor escenario, perder la totalidad del capital. No existe la inversión rentable sin riesgo: cuando a un producto se le atribuye una rentabilidad elevada, casi siempre implica también una posibilidad de pérdida elevada.
3. Volatilidad y riesgo de mercado
Los precios de las acciones, los bonos, las materias primas, las divisas y los criptoactivos fluctúan de forma continua y, a veces, brusca. Un activo puede perder una parte importante de su valor en días o incluso en horas por factores macroeconómicos, políticos, sectoriales o específicos del emisor, muchos de ellos imprevisibles. En momentos de tensión de mercado, las caídas pueden ser rápidas y generalizadas, y afectar a la vez a activos que en condiciones normales se comportan de manera distinta.
4. Apalancamiento, CFD y derivados
Los productos apalancados —CFD, futuros, opciones, forex con margen, ETF apalancados y similares— permiten exponerse a un importe muy superior al capital aportado. El apalancamiento multiplica en la misma proporción las ganancias y las pérdidas: un movimiento pequeño del subyacente en tu contra puede consumir todo el margen depositado.
- Pérdidas superiores al depósito. Según el producto y la protección que ofrezca el intermediario, puedes llegar a deber más de lo que ingresaste.
- Ejecución de garantías (margin call). Si el margen cae por debajo del mínimo, el intermediario puede cerrar tus posiciones automáticamente, sin previo aviso y en el peor momento de precio.
- Coste de mantenimiento. Mantener posiciones abiertas de un día para otro suele generar intereses o swaps que erosionan el resultado, sobre todo en horizontes largos.
- Complejidad. El precio de un derivado depende de varias variables a la vez (subyacente, tiempo, volatilidad, tipos de interés). Puedes perder dinero aunque aciertes la dirección del mercado.
Una proporción alta de las cuentas minoristas que operan CFD y forex apalancado pierde dinero: los intermediarios autorizados en la Unión Europea están obligados a publicar ese porcentaje, y la normativa europea limita el apalancamiento máximo para minoristas. Estos productos no son adecuados para todos los perfiles.
5. Riesgo de liquidez
Liquidez es la facilidad para comprar o vender un activo sin mover su precio. En activos poco líquidos —empresas pequeñas, bonos de emisores menores, algunos criptoactivos, mercados fuera de horario— puede resultar difícil deshacer una posición al precio esperado, o incluso encontrar contrapartida. En episodios de estrés, la liquidez puede desaparecer justo cuando más la necesitas, y la diferencia entre el precio de compra y el de venta (spread) puede ampliarse de forma notable.
6. Riesgo de divisa y tipo de cambio
Si inviertes en activos denominados en una moneda distinta al € (por ejemplo, acciones o ETF en $), tu resultado depende tanto de la evolución del activo como de la del tipo de cambio. Una ganancia en el activo puede convertirse en pérdida al pasarla a €, y a la inversa. Este riesgo también existe en instrumentos con cobertura de divisa, donde la cobertura tiene un coste y no siempre es perfecta.
7. Riesgo de tipos de interés e inflación
Los cambios en los tipos de interés afectan al precio de los bonos (que cae cuando los tipos suben) y, de forma indirecta, a la valoración de la mayoría de los activos. También encarecen o abaratan las hipotecas y los préstamos a tipo variable, cuya referencia habitual en España es el euríbor. La inflación reduce el poder adquisitivo de tu dinero: un rendimiento nominal positivo puede ser una pérdida en términos reales si los precios suben más deprisa.
8. Riesgo de crédito y de contraparte
El emisor de un bono puede dejar de pagar intereses o principal (impago o default). La entidad con la que operas —bróker, exchange, banco— puede incumplir sus obligaciones, sufrir problemas operativos o entrar en insolvencia. En España, el Fondo de Garantía de Depósitos protege los depósitos hasta 100.000 € por titular y entidad, y existe una garantía de hasta 100.000 € por inversor si una entidad no puede devolver los valores que custodia; ninguna de las dos cubre las pérdidas por evolución del mercado, y no alcanzan a los criptoactivos ni a las entidades no autorizadas. Fuera de España, el alcance de estos esquemas varía según el país.
9. Criptoactivos: riesgos específicos
Los criptoactivos presentan un riesgo especialmente alto y un marco de protección al inversor limitado: no están cubiertos por el Fondo de Garantía de Depósitos y, aunque el reglamento europeo MiCA regula a los proveedores autorizados, la CNMV y el Banco de España advierten periódicamente de sus riesgos. Además de la volatilidad extrema, debes considerar:
- Custodia y seguridad. La pérdida o el robo de claves privadas, los fallos de un exchange o de un monedero, y los ataques informáticos pueden suponer la pérdida total e irreversible de los fondos.
- Riesgo regulatorio. Un cambio normativo puede restringir el acceso, el uso o la conversión a moneda de curso legal.
- Proyectos y tokens. Muchos carecen de un modelo de negocio viable; algunos son directamente fraudulentos. La ausencia de historial hace muy difícil valorarlos.
- Liquidez y manipulación. Mercados fragmentados y, en ocasiones, poco profundos, más expuestos a movimientos provocados.
10. Rentabilidades pasadas y proyecciones
Los resultados históricos, los gráficos de evolución y cualquier simulación o escenario que aparezca en el sitio se ofrecen solo con fines ilustrativos. No son un indicador fiable de resultados futuros. Las proyecciones se basan en supuestos que pueden no cumplirse.
11. Costes, comisiones e impuestos
Las comisiones de compraventa, custodia y gestión, los diferenciales de precio, los costes de cambio de divisa y los impuestos reducen la rentabilidad, y su efecto se acumula con el tiempo. El tratamiento fiscal depende de tu residencia fiscal y de tus circunstancias personales, y puede cambiar. En España, las ganancias de la mayoría de los productos de inversión tributan en el IRPF, y invertir a través de intermediarios extranjeros puede conllevar obligaciones informativas propias. Infórmate de todos los costes y de tus obligaciones tributarias antes de invertir.
12. Riesgo operativo y tecnológico
Las plataformas de inversión pueden sufrir caídas, retrasos, errores de cotización o problemas de conexión que impidan abrir o cerrar posiciones en el momento deseado. Los datos de mercado que se muestran en este sitio proceden de terceros, pueden llegar con retraso (por lo general, 15 minutos) y pueden contener errores u omisiones. No los utilices como única base para operar en tiempo real.
13. Regulación y protección al inversor
El grado de supervisión, los requisitos de información y los mecanismos de reclamación difieren según el país y según que la entidad esté o no autorizada en su jurisdicción. Operar con entidades no reguladas o reguladas en el extranjero puede dejarte con escasa o nula protección ante un conflicto. Verifica siempre que el intermediario esté autorizado y registrado ante la CNMV o ante el supervisor de otro país de la Unión Europea, y consulta las advertencias de la CNMV sobre entidades no autorizadas.
14. La diversificación no elimina el riesgo
Repartir la inversión entre varios activos, sectores y regiones reduce el impacto de que uno de ellos evolucione mal, pero no protege frente a una caída general del mercado ni garantiza beneficios. Tener muchos productos que responden al mismo factor no es diversificar.
15. Tu decisión, tu perfil
Antes de invertir, valora tu horizonte temporal, tu capacidad para asumir pérdidas sin comprometer tus necesidades, tus conocimientos sobre el producto y tu situación de deuda y de ahorro de emergencia. No inviertas dinero que puedas necesitar a corto plazo ni con el que no puedas permitirte perder. Si un producto no te resulta comprensible, no lo contrates.
Aceptación
Al utilizar este sitio, reconoces haber leído y entendido este aviso y aceptas que Baremus no es responsable de las decisiones de inversión que adoptes ni de las pérdidas que puedas sufrir. Este documento puede actualizarse; la fecha de la última revisión figura al principio de la página.
